Frágil, Como Un Sueño

agosto 22, 2007 at 2:01 am (Para el espíritu)

Cuando decía “te quiero” todo el suelo temblaba. Subía por mis piernas un hormigueo pasando por el estómago y subiendo hacia la boca, que me impulsaba a sonréir como sólo lo hago cuando me dicen esas dos palabras.  La realidad parece lejana cuando se pronuncian y te llegan, y lo sientes, y correspondes. Como un sueño. Y no quiero despertar, no quiero que se acabe, quiero quererte todo el rato, y que tú me quieras a mí, en tu distancia, con tu voz, siendo tú. Hasta que dejas de serlo (o empiezas a serlo), y dejas de quererme, todo el rato. Y me muero.

Dicen que el dolor de una separación cuando te deja una persona a la que aún quieres se asemeja en dolor emocional al de la pérdida de un ser querido por la muerte. Y es que yo nunca dejo de querer, de una manera u otra, que diferencio bien cuando se trata de enamoramiento, querer, o amar. Y mi querer no se muere, aunque yo quiera que lo haga. Y tampoco de amar, que esto ya no duele, porque el amar es bondadoso, y con saber que existe ya nada más es necesario. Pero qué raro es el querer, que me hace sentirme tan frágil…

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